jueves, julio 21, 2005

Speculum

Speculum

Ella sentada en el retrete. Él de frente al espejo se afeitaba. Ella orinaba y él aparecía doble en el ambiente junto a sus dos maquinillas de afeitar. Ella fantaseaba con tener dos él, dos infinitos e inevitables. Hoy, ella se sentó en el retrete, como cada mañana en todo este mes. No aparecen. No aparece ni siquiera un él. Maquinilla de afeitar, toalla caliente, espuma y loción; todo, todo esto tampoco está.

Edwin Enrique Soria Juárez

5 comentarios:

ma. eugenia de león dijo...

He quedado sorprendida con tu post, dentro de mi rutina figuran tus palabras más en un breve lapso del dichoso tiempo voy a quedarme como ella, buscando a él, él se va, y estoy vacia...o comienzo a vaciarme aún teniendolo. Tengo mucho miedo.

Histéresis dijo...

Para consuelo podrías, untarte su crema de afeitar... no, sonaría muy melacólico, aunque la imágen no está mal, claro, para un relato, en la vida real el sufrimiento no es tan bello como en las letras.

Salú

ma. eugenia de león dijo...

si, el sufrimiento tiene esa parte bella, rara, mmm... La eterna pregunta es porque siempre se sufre, no existe acaso la perfección?

Con lo de la espuma, pues si, sería más melancólico aún mejor me abstengo, o a lo mejor lo puedo considerar, muchas gracias. Un abrazo.

Histéresis dijo...

perfección.
1. (Del lat. perfectio, -onis. ) f. Acción de perfeccionar o perfeccionarse.
2. Calidad de perfecto.
3. Cosa perfecta

perfecto, ta.
1. (Del lat. perfectus. ) adj. Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea.

Según el DRAE sí, y según el significado de perfecto existiría un sufrimiento perfecto, que vendría a ser el sufrimiento que tiene mayor grado de excelencia o bondad.

Qué bizarro.

Salú

Egosum dijo...

Sí, si, excelente y eso que el speculum clásico se utilizaba, aún se hace, para la mancia, la adivinación (en realidad fue el antecedente de la bola de cristal). Un saludo.