Histéresis
Apuntes de letra muerta
domingo, noviembre 27, 2011
Gully Wash
martes, junio 26, 2007
Obscēnus
insolĭtus
Al doblar la esquina, luego de salir del complejo habitacional. El voceador de periódicos le extendió el diario. La primera plana anunciaba algo insólito. Algo macabro para estos días en que todos aparecían muertos en toneles en pedacitos irreconocibles: Anciana es localizada muerta en su cama, al parecer dejó este mundo por muerte natural.
viernes, junio 15, 2007
Harmonía
Cansado de la música de supermercado, de visitar tiendas y tiendas en busca de un par de zapatos que combinaran con ese maldito vestido blanco, estampado con flores rosas. En uno de las tiendas tomó una caja de zapatos y la manoteó. El flujo de la emoción lo llevó a entonar canciones de cantina, aquellas que Alci Acosta les susurraba a las prostitutas desde la rockola del bar de su pueblo.
Manus scriptus
jueves, mayo 31, 2007
Maius Zompopo
La costumbre en el colegio era ponerlos a pelear. Un campeón podría durar hasta dos días. la preparación a la batalla incluía (cuando aún las tenían) la amputación de las alas. Luego de cada pelea ganada solía pintarles con corrector blanco un punto sobre la espalda, al muy estilo tribal.
Hoy en la mañana localicé sobre el capó del vehículo a dos en plena lucha, la fotografía la tomé con el teléfono celular, así que les debo la nitidez de la imagen.
En aquellos días en el recreo del colegio, podían concertarse hasta seis peleas. Los retadores sobraban. En ocasiones había que tener hasta tres púgiles para lograr, al final del día al menos con un campeón. Tiempos aquellos.
Espero que los ambientalistas y los amigos protectores de la naturaleza no me levanten juicio. Eran sólo juegos infantiles, obviamente crueles, sino carecerían de lo infantil del juego. Por cierto, se me olvidaba mencionar que a estas hormigas gigantes (un campeón puede medir hasta 2.5cm/1pulgada) les remueven la última parte de los mismos (el culito pues), el mismo se pone al comal y ya tostado, se come con tortilla y limón.
Saludos,
lunes, mayo 28, 2007
Metus I
Actuālis
No es inicio de año, acabo de novena o cuarenta días, así que no prometo nada. Únicamente esta entrada es provocada por mi necedad de seguir en estos cibernéticos lugares.
Realicé algunos cambios, me pasé a la nueva versión del blog y le agregué etiquetas a las viejas entradas. Le coloqué una foto al encabezado de la bitácora y cuando tenga tiempo o paciencia arreglaré otras cositas (la amplitud de las entradas, por ejemplo), sin embargo como no soy bueno en eso de los lenguajes de programación, me llevará tiempo.
Saludos pues, y a ver qué sale ahora, insisto y retomo, no prometo regularidad, ni existe quizá quién la solicite o necesite, más que este servidor de las letras.
Saludos pues,
Edwin Enrique Soria
lunes, marzo 20, 2006
Conversare
El formato será una serie de diez preguntas promedio, estas se harán llegar a los correos de escritores para que tengan tiempo de contestar y extenderse lo que deseen. No tengo una lista de referentes aún, iniciaré con los pocos contactos que tengo. Si alguien tiene el correo de alguna persona que deseara apareciera por acá, póngame un comentario con sus coordenadas electrónicas y les escribiré para hablar de esto.
Mi propósito hoy que inicio esto es tener al menos dos entrevistas por mes, esto significa que necesitaré de su ayuda, para contestar preguntas e información de posibles entrevistados. Es posible que al inicio todo fluya sin problemas, que tenga hasta mucho material, sin embargo luego se me agotarán los contactos...
Pensándolo bien no iré adjuntando entrevistas conforme pueda conseguirlas... No sé, el tiempo dirá cuál será la forma de construir este pequeño espacio.
Saludos,
Edwin Enrique Soria Juárez
http://conversare.blogspot.com/
jueves, marzo 09, 2006
Mocyclette
Entre los vehículos automotrices uno de los más míticos y consentidos es
Antes que me digan digo:
- Mi mamá me advirtió desde que tengo memoria que si llego a comprar una moto que me olvide que ella existe y que compre de una vez mi caja de muerto.
- No sé manejar motocicletas más allá de las automáticas, esas que salen en películas europeas, muy juveniles ellas.
- Deseo una moto, quizá en mi crisis existencial de la edad madura consiga una de ellas, formaré una confederación de Búfalos Mojados —como diría un gran amigo—, vestiré en cuero y viaje el fin de semana a la Antigua a lucir el caballo motorizado.
Se preguntarán entonces por qué escribo esto, si tengo cierta afición por las benditas motos. Simple: odio a los motociclistas cuando ando en el carro.
EE SJ
miércoles, marzo 01, 2006
Limitellus
Este es el límite. Hasta acá llega mi libro. El Dintel, el límite entre lo que escribí hasta el año pasado. He hablado mucho de él a estas últimamente. Estoy en forma total extinto en letras. Deberá pasar un buen tiempo para que retome todo lo que hay guardado, lo que tengo a medio empezar o nuevas ideas, quizás nuevas formas de escribir.
No más cambios. Nada que vaya más allá de puntos y comas, de cambios finos y sencillos para no estropear las ráfagas fulminantes que he creado. Decididamente es un libro que yo quisiera leer. El primero de muchos, espero.
Borraré algunos de las publicaciones hechas en este sitio de soliloquios personales. Pasarán a otro lado estos apuntes de letra muerta. Serán ahora una selección de ideas posmodernas (si cabe el término). Dejarán de ser sólo apuntes.
Saludos cordiales,
Edwin Enrique Soria Juárez
P.D. Listado de apuntes que fueron primeras versiones acá. Luego de un buen tamizado y un puño de revisiones, son parte ahora de “El Dintel”:
Post Scriptum: Si llega a salir a luz el libro, colocaré las versiones finales en lugar de los borradores. Saludos.
Superbus
Existen marcas que heredamos. Genes más bien. Los camanances de fulano, la nariz de zutano, el cabello de perencejo, las cejas de tal rama de la familia o el color de tez de la tía fulanita.
Saludos cordiales,
Edwin Enrique Soria Juárez
viernes, febrero 17, 2006
Respondere
Vamos por partes:
Antecedentes: En su momento tuve un Walkman para discos compactos: era mi adoración. Luego disminuyeron los viajes en bus, caí a ser choferote a transitar por las carreteras, hay veces que canto la canción de los camiones y me creo el Rey de los Caminos, la sátira me viene muy bien, más cuando me río de mis propias nimiedades. Vino entonces que logré conectarlo al viejo radio del carro con un adaptador de casete y pasé el sonido hacia las bocinas del carro y felices todos.
Sé que tenés uno, recordás que te lo pedí para ver en la Biblioteca, pues esa fue la primera vez que tuve un ego en mis manos en tan pequeña presentación.
Creo que mi relación con este aparatito es de amor-odio, confieso que me gusta la tecnología, no puedo mentir sobre esto. Puede que sea cierto que como no tengo plata para comprarlo sea envidia. El que esté libre de tecnología que tire la primera piedra.
Vamos ahora a la actitud hipócrita y egoísta. No creo estar fingiendo, realmente me divierto, me agrada reírme, burlarme y aparentar la crítica polarizada cuando sólo intento puyar algunas panzas para crear polémica. Mea culpa. Al egoísta no lo veo en este post en particular, pero creo que tratándose de un lugar en el que pretendo que se me lea, tiene mucho de egocéntrica mi actitud.
Lo que si no creo es que esté adoctrinando, no creo que mis puntos de vista sean verdades completas ni que sea yo propietario de la absoluta verdad. Siempre existen tres verdades, la mía, la tuya y la verdad verdadera. Esa verdad, esa esquiva verdad es la que me empuja y motiva, esa verdad.
Pensándolo bien, sí quiero uno, deseo un pequeño ego para saber si soportaría vivir al lado del que ya tengo, de mi mujer, de mis libros, de mis notas, mi colección de estampillas postales, mis fotos y mis nimiedades.
jueves, febrero 16, 2006
Iuncta
El Sapo es el nuevo compañero de Relámpago. Dos días han tratado de que trabajen juntos. Relámpago, al llegar a la pila cae recuerda a Lucero y confía en que el Sapo lo arrastre cien metros.
Prefirieron dejarlos pastar. Al liberarlos, El siempre impasible Relámpago empujó al Sapo, una vez, otra vez y otra. El Sapo se alejó unos cuatro cuerpos, volteó a verlo y arremetió hacia el Relámpago. Aquel melancólico buey alzó la mirada y esperó una certera cornada en el cuello sin moverse un solo centímetro.
Edwin Enrique Soria Juárez
martes, enero 17, 2006
egoPotere
Si usted no está enterado, este aparatito que responde al nombre de iPod —el cual proviene del latín egoPotere— porque aunque usted no crea goza de vida propia. Tiene la capacidad de ser conectado a casi cualquier cosa. Provee la certeza de almacenar en uno de sus modelos más capacitados 17 horas continuas de música, sí usted leyó bien, 17 horas de egocentrismo puro. Egoísmo. Auto encapsulado. Usted en su propio mundo con su propia música. Puede colocar al igual que en cualquier película el tema necesario para realizar tareas cotidianas, preámbulos de conquista, faena difíciles, viajes a través del pesado tráfico o del espacio sideral. Puede celebrar a ritmo de “We are the champions” una nota universitaria. Todo lo puede con el egoPotere. Todo.
En determinado momento usted puede lucir ropa que tiene la gracia de ostentar un apartado especialmente diseñado para su egoPotere. Desde sudaderas hasta ropa interior. Los accesorios no se hacen esperar. Los hay desde camas con sistemas integrados de voz e imagen —el cual es alimentado desde su pequeño ego—, hasta convertidores que funcionan como cargadores a la vez que le proveen señal de salida para su sistema de audio convencional, incluyendo el del vehículo.
Edwin Enrique Soria Juárez
martes, enero 10, 2006
Libris
El polvo me atacó la nariz, la alergia me tiene moquiento. Sin embargo gozo el hecho de limpiar, ordenar y acariciar a mis libros. La colección que me regaló (la robé, lo acepto) mi tío Luis, los de religión, los de filosofía, los de literatura, las revistas, los de ingeniería, los de psicología. Todos están ahora ordenados, a un minuto de pensar en que lugar de la librera están, luego de un repaso visual aparecen. Mis libros están consultables nuevamente.
No he vuelto a escribir desde mi casa, esa computadora vieja que sirve de máquina de escribir nada más tronó la disquetera. Así que las letras que allí deposito no puedo sacarlas con facilidad. Es menester para este año agenciarme de una nueva. La tesis de mi costilla y la necesidad de corregir mi libro en horas en que no tengo acceso a la computadora de la oficina hacen urgente esta compra. Ojala la plata aparezca por allí, pidiendo sea utilizada en una nueva máquina de escribir moderna.
No sé si el hecho de atesorar mis libros tanto sea un mal. Hay algunos que los he perdido o prestado y que no aparecerán nunca más, con que alguien más los haya leído me doy por bien pagado. Sin embargo los que tengo los atesoro, no quiero prestarlos y me reconforta el hecho de tenerlos.
Igual en la computadora del trabajo tengo versiones electrónicas de varios libros, esos gratuitos en la red son una gran cosa. ¿Será todo esto pura vanidad, algún tipo de avaricia? No sé, ni me interesa. Estoy bien con mis libros y el sentimiento de poseerlos.
Edwin Enrique Soria Juárez
martes, enero 03, 2006
Regresus
Las novedades para este año no se dejan esperar. Luego de una cabalgada alucinante de trabajo me regalé un descanso. Entre otras cosas visité a Rafael Menjivar y el proyecto de la Casa del Escritor. Le hice modificaciones a mi proyecto de libro, el cual hasta el momento tiene el nombre de “El Dintel”. Hay situaciones que aún no terminan de cuajar.
El proyecto inició con ciento seis relatos disponibles. Algunos de ellos de otra época, los cuales si bien les fue salieron en alguna revista, muchos de ellos serán parte del olvido, otros son de un registro distinto al que le deseo dar al libro. En las semifinales quedaron treinta y nueve. De los treinta y nueve relatos que lo componen trece están entre el bisturí y la expatriación. Dos relatos recientes (posteriores al proceso de clasificación que hace año y medio inicié) están deseosos de entrar a la selección, aún es menester pensar en ellos, creo que llenan ciertos requisitos de registro para estar en esta selección. Además necesita una reestructuración total el orden que había dispuesto en el libro. He pensado que el número de relatos es treinta y cinco.
Luego veremos qué resulta de todo esto.
Saludos cordiales,
EE S-J
jueves, diciembre 08, 2005
Mortuus: culpa aut Successus
martes, diciembre 06, 2005
Ventus

Ventana: Abertura más o menos elevada sobre el suelo, que se deja en una pared para dar luz y ventilación.
Hace ya poco más de un año, la necedad de transmitir parte de lo que he escrito y a razón de anillo de compromiso salió a luz el poemario Ventanas. Es algo que está y se sostiene por sí solo. Uno de los poemas incluidos es Letanías.
Sí algo disfruté en este libro fueron las fotografías. Cada poema viene ilustrado y los versos son complemento de la imagen y la imagen complemento del verso. Si bien es cierto que ambas existen unilateralmente y se sostienen, el apareamiento de ambas genera una distinta sensación.
Algo más creo tener claro y creo compartirlo con Renato Buezo -por cierto acá su libro-, y es el hecho de que soy escritor en cualquier caso, no editor, ni librero ni mucho menos. Todos los libros que salgan en adelante tendrán que flotar y vivir por sí solos. Rafael Menjivar dijo en una ocasión, que siempre hay una editorial que desee tus textos, únicamente hay que encontrarla.
Saludos entonces desde esta animación suspendida. Desde estas letras en suspensión. Desde estas gotas de sangre y sudor.
Edwin Enrique Soria Juárez
Ex Libris: Estoy peleando con la apariencia del blog, no sé cómo hacer para que los comentarios no aparezcan directamente en el blog. Quisiera que al igual que antes aparecieran en una ventana emergente, sólo si se desea. Si alguien sabe qué tengo mal en el código fuente favor de hacerme llegar el yerro.
miércoles, noviembre 30, 2005
Novatis
Por sucesos fuera totalmente de mi alcance: trabajo y sus consecuencias (desvelos, jornadas largas y accidentes automovilísticos), el presente blog está en animación suspendida. Espero retomarlo en un futuro cercano con nuevos bríos.
Atentamente,
EE-SJ
